Terror en la luz.

El cielo es infinito para el pájaro entre rejas.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Gente "perfecta"


Si la nada nunca es nada, siempre será algo. Y un algo, nunca podrá ser nada de nada, aunque a veces puede ser nada a medias. Ahí se esconde el peligro. Ahí y en las diferentes esencias de mi piel, que oscilan entre una profunda demacre y una dulce agonía, dependiendo de dónde me encuentre en cada momento. Pero es mi piel, al fin y al cabo. Son pequeños detalles incontrolables, que jamás podrán cambiarse, pues todo está premeditado y milimétricamente gestionado. Igual, exactamente lo mismo que el hecho de que tú seas tú y no yo y de que tú seas quien eres por quienes te han creado. Que si uno solo de tus creadores no hubiera sido, tú no serías tú y serías otro completamente diferente. Eso es así.
Tienes un trabajo, unos hijos, unas escamas invisibles. Tienes una casa, plantas pinos cada día, retrocedes en el tiempo y te anticipas en cualquier obra de caridad para ser Dios. Porque crees que Dios está en el hombre o porque dudas de si Dios vendrá a buscarte y a hacerte su cómplice, cual Jesucristo. Debe ser agotador eso del cálculo diario para conseguir, un día ser un ser omnipotente.
Pero todos vivimos al límite. Lo que importa, al fin y al cabo, es alcanzar tus objetivos. Derivamos en máquinas jamás perfectas. Intentamos por todos los medios ser cada día un poco más increíbles. “No me hablen de locura, por favor”. El caos es, para ti, el mayor pecado de la humanidad. Todo ello por el simple hecho de temer un futuro incierto. Por tener miedo a todo aquello que se te escapa de las manos o se coloca más allá de tu ángulo de visión. Es un lío. Pero un lío que cada día te hace ser más repulsivo, pues aparcas y vendes al olvido la palabra amor.
Déjate querer. Algunas personas somos de verdad.



lunes, 20 de agosto de 2012

Y así sucesivamente.


Su forma de escribir y plasmar las ideas sobre cualquier tipo de material maleable, era misteriosa. Parecía, siempre, que ocultaba rasgos de su existencia. Parecía, a veces, que al mismo tiempo que ejercía sus labores, estaba asesinando a algún ser vivo.
Y si había que imaginársela, sería siempre en la oscuridad, como una reina de las sombras o como un pájaro de las tinieblas. Se definía como un ser diabólico. Y no lo era en absoluto. Era un duende del abismo o algo similar. Era un eco, un murmullo de la lluvia y un libro ateo. Era un lugar recóndito que todo el mundo quiere conocer alguna vez en la vida. Un océano de imperdibles punzantes, de los que no se arrancan de la piel tan fácilmente.
Solo le faltaba beber sangre para completar el mito. Fascinante.
De niña la solían vestir de verde. Querían que se camuflase con la Naturaleza. Y precisamente lo que adquirió fue el don de ser parte de ella. Sus sueños son muy tradicionales y su melena es tan obsoleta, que parece que ha vivido más de veinte mil siglos. Su silencio es su altura elevada al cubo. Y se extiende, como ella misma, a lo largo de un bosque tenebroso.
La describen como el azabache. Y no es cierto. Es el más puro brillo de las estrellas, la desnudez de un suspiro y la luz más grandiosa de los infinitos universos.
Se la confunde innumerables veces con una piraña. No es mucho más que un delfín tal vez atolondrado o llevado al límite de la impaciencia.
Suele, muy a menudo, buscar su lugar en Dios mientras se lanza al agua más cercana para conjuntar la palma de su mano con la hidratación de la vida.
Es tranquilidad y episodios de temor. Es lujuria ahogada en una lata de tortugas poseídas por un lagarto hembra.
Y así sucesivamente.

jueves, 16 de agosto de 2012

Algunas reflexiones fuera de lugar.


Como un pisapapeles he regresado de ningún lugar en el que antes hubiera estado, machacando a la vida por las zonas dolorosas de su inimaginable organismo. Sin planes de guerra pero, pero supuesto, sin firmar la paz. Un regreso inoportuno y más que nunca inesperado.
De un cerramiento profundo, aislado y sangrante, renací con un simple abrir de ojos y una apertura de la pequeña ventana del baño. La reacción fue inmediata: los malos humos y las pestes diabólicas se esfumaron sin dejar rastro. Templanza. Solo es eso. Bueno, también consiste en, a veces, pensar y razonar, y dejar de lado por instantes el corazón.
Algunas de las reflexiones que alcancé en mi letargo fueron muy sencillas, pero absolutamente ciertas: “vive” y “sé libre”. ¡Qué fácil1, diréis, ¿no? Lo cierto es que sí. Vivir es crear un ambiente en el que se combine una sucesión de sentimientos de todo tipo. Si limitas la vida a un solo sentimiento, la escasez de aventuras y recuerdos te llevará a persuadir tu alma hasta el punto de hacerle entender que no puede haber nada más ni mejor. Vivir es amar cualquier punto, coma, resquicio o hueco de la vida. Es así y no puede ser de otra forma. Perderse en una espiral de una sola curva, es errar. Las espirales son símbolos de constancia que cada vez se aproxima más y más hacia la perfección. Simbolizan la eternidad. Y nada puede ser eterno si se compone de un solo giro sustancial. Nada puede ser infinito si no se ve rodeado de imperfecciones. La espiral más perfecta no es la más cuidada ni la mejor elaborada, sino aquella tan salvaje y natural que no necesita macerar. Solo necesita vida. Ya solo con esta explicación pasamos, fundimos, mezclamos la primera reflexión con la segunda: “sé libre”.
Libertades existen muchas, de muchos tipos. Yo solo conozco una: la de estar preso en alguien. Es complicado de explicar. “Si estás preso, -diréis-, ¿cómo vas a ser libre?” Precisamente ahí se encuentra el misterio y a la vez la verdadera solución. Si la interpretamos “a bote pronto”, podemos caer en el error de darle un significado que en realidad no es. No quiere decir que lo más maravilloso del mundo sea atarse a una persona, encerrarse en ella y no querer mirar más allá. O al menos, para mí YA no dice eso. Antes, reconozco que sí. Porque como ya todo el mundo sabe, yo amé más de lo debido.
La Libertad de estar preso en alguien es la espiral que habita en cada persona, en cada cosa, en cada palabra, en cada gota de sudor. Se trata de construir acciones de forma libre que te lleven sin pensarlo a obtener una conexión perfecta con otro sujeto, objeto, frase… Sin hacer un esfuerzo superior al que la propia acción necesita. Un ejemplo:

Tengo sed, porque llevo más de dos horas sin beber agua y estamos a 45 grados. No fuerzo la situación. No bebo para llenar el estómago de agua o para evitar la retención de líquidos, sino que bebo porque tengo la necesidad de hacerlo y mi cuerpo, si no bebiese, se deshidrataría. Entonces ejerzo la acción. Me levanto, lleno el vaso de agua y bebo. En esa sucesión de movimientos, expresiones, pensamientos… Solo hay unos, determinados, que son los que prevalecen sobre los demás. Debemos intentar, cada día más, evitar gestos que sobran y realizar aquellos justos y necesarios que nos harán libres. Aunque también… Lo cual conlleva un sobreesfuerzo en la Libertad de cada individuo… Podemos buscar e incluir acciones que sean incluso mejores y que nos hagan no solo ser personas, sino las mejores personas del mundo.

sábado, 21 de julio de 2012

ONÍRIA PERDIÓ A INSOMNIA

Yo no sé si pasa el tiempo en realidad o es todo una falacia. Creo que el viento me ha jugado una mala pasada de esas que te impiden respirar con alivio y que te dejan siempre cierta sensación de sofoco en el corazón. Y el tubo de escape de la humanidad, los sueños, para mi son otro infierno más ahora. Porque si no es un día es otro y cada uno de ellos es un paso atrás en mi proceso de no recordarte. A veces ni siquiera me miras. Creo que jamás me has hablado en el mundo onírico desde que me olvidaste. No lo consigo. Juro por mis huesos que me lo propongo constantemente. Voy por la calle y digo: quedan tres baldosas amarillas y luego ya va la roja; en cuanto la pise, el destino me ayudará a perderte de vista. Pero eso no sucede. Y sé que no es real lo que me pasa. Sé que todo esto es un ideal. Y sigo haciendo planes para los dos, y cuando estoy en medio de uno me doy cuenta de que no tiene ningún sentido porque tú ya no estás. Entiendo ya eso de "morir de amor" y es que en mi ya no solo pasan los años, sino que pasan los días sin ti y eso es peor que cualquier enfermedad terminal que exista. Cuando llegue a la tumba, con 30 o con 90 años, seguirás en mi alma. Porque ya has traspasado todos los vértices y huecos de sentimiento que tengo. Ya no sé qué más decir ni decirte. Ya no sé cómo sonreír a los demás. Ya no sé amar, no puedo, ni quiero. Tal vez mi castigo sea no volver a querera nadie más que a ti. Apenas sí puedo escuchar música, porque todas las canciones, da igual el motivo, me llevan a ti. Ya no puedo leer, porque en cualquier frase te encuentras. Y en la televisión. Y en Internet. No importa que me vaya a un monte, a una fiesta o que me quede en casa. Te veo hasta en el reflejo de un abejorro. He buscado a Dios por ti. No quiero otra cosa en mi mano que tu mano. No quiero otra cosa en mis labios que los tuyos. Y jamás volverás. Jamás. Si al menos pudiera sospechar que lo que me está sucediendo es una mentira, viviría aliviada y a la espera de volver a nuestro mundo. No sé dónde están las contraseñas: la del olvido o la de tu corazón. Perdí ambas.

sábado, 9 de junio de 2012

SEGUNDOS INCANDESCENTES

Por favor, a continuación proceda a pulsar el botón "play" del siguiente enlace. A los diez segundos puede comenzar a leer la entrada. Es imprescindible el hecho de leer mientras suena de fondo el contenido del link. Gracias.



- LINK:


http://www.youtube.com/watch?v=jCeNeRCl9pg




SEGUNDOS INCANDESCENTES


Perfila el Universo deseado; los límites son inciertos si la entrega es imparable. Y en el tan ilógico como racional juego de la palabra, ordenar los pensamientos está carente de precisión. El Sol trabaja en el olvido. Los pájaros luchan por entrar ahí y allí. El dios del sueño acomoda su cama solo para no rendirse. Y el peso del mundo, que lo sostiene un pez gigante como si simplemente se tratara de una canica.
Los posos del café retumban, gritan a voces sonidos ultrasónicos feroces de posible audio para los más inexpertos. Tú yaces paciente en un rincón de cualquier mente de inimaginables personajes. Estás sin estar, por estar, permanentemente. Tu sonrisa encierra el vértice de perfectos segundos incandescentes que trepan a lo largo del regaliz que formó mi vida. Mi vida y la tuya a un tiempo. A dos acordes, a un diapasón.
Y es en el eco donde conmemoro tu ausencia. Desde lejos puedo permitirme besarte, tocarte, oler cada resquicio de tus ángulos. A cientos de kilómetros me conformo con no seguirte jamás. Me mata el egoísmo de mi mente, lo siento. Perdón por un adiós ya insustituible y por un peligro de muerte innata del destino. Eres cada ubicación de mi sangre, por siempre y sin otra alternativa. Pero el viento sembró un pánico infalible acompañado de un recargo de infinitos remordimientos. Así pues es un honor renunciar rotundamente y sin pecado alguno. Mi corazón ya no siente al recrear de nuevo todo lo que siente. Y cualquier número multiplicado por nosotros será el que sabemos que es acompañado de lo interminable.


Mis segundos eternos llegarán contigo al fin.

viernes, 1 de junio de 2012

THIS IS ART.

Esto es o no arte, pero es sentido.

He abandonado un poco mi hábito de escribir aquí. Pero todo tiene su explicación. A parte de haber dedicado gran parte de mi tiempo a pensar y a re-inventarme, también he estado saturada de exámenes, trabajos y trabajo (laboral). Y no solo eso. He empleado un buen porcentaje de mi espacio a la creación de vídeos caseros sobre música ("videoclips", secuencias de canciones entonadas por mi, etc) y también interpretaciones diversas.

El tema que quiero tratar en esta ocasión es el ARTE. Me he dado cuenta de que el Arte puede o no ser, pero lo que siempre implica es sentimiento. El artista se escurre al máximo para elaborar su obra, vaya a gustar o no, y su dedicación es tan inmensa que, el menos importante fin por el que la crea es la llamada de atención del público.

Yo no soy artista. Mi nombre no es mundialmente conocido ni reconocido. Mis palabras no llegan a más de 60 personas y mis "creaciones" no pasan del centenar, pero cuando "creo", en todos los sentidos que quieran darle a esta palabra, lo hago deshaciéndome en mi obra.

El Arte no siempre es bonito o feo, grande o pequeño, simple o complejo. El Arte es, simplemente, lo que tú quieras que sea. Por eso no hay nada más perfecto y surrealista que el Arte.

En cada cosa que hago, en mis rituales matutinos; en cada uno de los pasos que doy cuando me desplazo a la Universidad; en el movimiento de cadera que ejecuto cuando voy a entrar al metro; en las múltiples caras que pongo cuando veo las reacciones de las personas... En eso y en todo lo demás, me entrego. Y lo hago porque sé que el Arte es lo único que jamás va a dejarme tirada en la vida. Incluso si viviera debajo de un puente algún día, el Arte sería mi manta, mi guardián, mi alimento, mi muro. Y es el Arte en todos sus ámbitos, pues no hay uno solo que no admire y me abstraiga.

Hoy mi entrada es simple, sin palabras enrevesadas ni dadaístas como es lo habitual. Tampoco es atormentada ni "desahogadora". Es la realidad onírica de mi interior.

Os dejo algunas de mis tonterías "artísticas".

http://www.youtube.com/watch?v=fIKvUx1fsR4

http://www.youtube.com/watch?v=vsOV4WISI6U

http://www.youtube.com/watch?v=o8FQwonWh_w

http://www.youtube.com/watch?v=2kcQawTw6T8

http://www.youtube.com/watch?v=vPxxbfS3-8A





domingo, 6 de mayo de 2012

Vetusta Marla

No sabría definir con palabras lo que significan para mi. El porqué es muy sencillo: han marcado un antes y un después en mi vida. No es sólo música, no son sólo palabras. Es un todo, un cómputo de ideas, movimientos, sonidos. Creo escuchar lo más minucioso de sus melodías, aquello que casi es imperceptible. Son importantes, súmamente importantes. Recrean dentro de mi miles de momentos, con los cascos puestos caminando por Madrid, bailando por cualquier lugar, cerveza en mano, en la ducha, en el mayor de los dolores que un día pasé, en la más grande de las alegrías, en trabajos, que nunca dudé en utilizarlos para ello... Y un sinfín. Porque los conozco desde mediados del 2008, cuando allí empezaban a conocerse y cuando aquí no los conocía nadie. Aún recuerdo cómo la gente preguntaba con cara extraña: ¿Vetus qué? ¿Morla? Anda mira, es como Marla. Vetusta Marla (risas). Y es que ese nexo, aunque sólo sea nominal, nos une. Nos enlaza de tal modo que yo soy ya vetusta sin saber si considerarme Marla o Morla. Cualquier canción: Un día en el mundo, que me hizo ser fiera. Que me hizo darle con un canto en los dientes a todo aquel que quiso hacerme daño, pues gracias a eso fui luego feliz. Rey sol... Cuántas veces le pedí ayuda. Sálvese quien pueda, con ese videoclip que tantas comeduras de cabeza me dio. Copenhague... Sin comentarios, dos vidas idénticas, dos maneras, dos mundos... Valiente, que me enseñó a saber probar todas las flores del mundo en el momento adecuado, porque "ser valiente no es sólo cuestión de suerte". La marea... Una canción que pasó inadvertida por mi vida, pero que de vez en cuando me devuelve todo lo que he ido arrojando al Mar. Pequeño desastre animal... YO. Sin más. Cuadrar el círculo de la obsesión de la vida... Recibir un año más.. o un año menos... Al respirar: la canción. La que me llevó a la infancia, a los momentos más peculiares en 22 años. La canción de ellos que, sin duda, me marcó. SAHARABBEY ROAD, mi abuelo, que se lo llevó la tormenta y el tiempo y que con ello... Nada se pudo salvar. Es todo, todo. Y ahora, con Mapas, otra etapa más. Más sinfonías perfectas para oídos tan imperfectos como los míos. Más filosofías oscuras envueltas en palabras preciosas... Maldita dulzura (la nuestra), esos días extraños en los que uno baila como un lazo en un ventilador... Lo que nos hace grandes a todos, en mayor o menor medida, el impertinente hombre del saco, putrefacto, asqueroso, imbécil. Boca en la tierra, mi canción del disco:
"La antena está abierta esperando una señal
la señal que no llega a esta sala de espera es una eternidad.
Y el tesoro perfecto lo cubrió la tormenta
con aviones cruzándose en la noche más negra."
Canción de vuelta, escudo humano, mi suerte, cenas ajenas, baldosas amarilla, en el río... Mapas.. Para no perdernos.
Sin ellos, ya uno puede decir, estaríamos, sin enterarnos, perdidos.